Evaluamos nuestro ritmo de vida

El grupo de Biotropía de Madrid hemos dedicado este mes a evaluar nuestro ritmo de vida, compartiendo cómo lo vivimos, qué nos proponemos y qué dificultades y aciertos hemos encontrado.

Principales intervenciones intercambiadas a través de Telegram a lo largo del mes:

Hay quien se ha centrado en bajar el ritmo de su vida, mental y físico, y como consecuencia ha podido disfrutar de las bellezas que se encuentran en el camino, incluso en una ciudad, y disfrutar del presente dejando en paz el futuro.

Y quien se ha centrado en cuidar la meditación, o en comer consciente saboreando y agradeciendo cada bocado.

Varios se han centrado en “rechazar y reducir” cosas innecesarias y han descubierto lo que se puede disfrutar haciéndolo y la ganancia en tiempo y espacio una vez hecho.

Otros hábitos que algunos han puesto en práctica:
– Darnos momentos para parar y confiar.
– Comprar comida fresca y que hay que cocinar: necesita mas tiempo que la precocinada, lo que nos obliga a bajar las prisas y poner atención, y es mas saludable.
– No hacer ni pensar en otra cosa cuando estamos con los niños: estar presentes, mirarles a los ojos, no culparnos por lo que no llegamos a hacer.
– Dejar el reloj fuera de la muñeca. Probar a estar un fin de semana sin relojes.
– Añadir el “fuera prisas” cuando estamos con otras personas, al relacionarnos. También los adultos necesitamos presencia y que “nos miren a los ojos”.

Principales intervenciones intercambiadas en la reunión presencial al final del mes:

  • «Cuidar mi cuerpo, hacer ejercicio. Poder decir que no, al pedirme algo; si no puedo, estoy desbordada/o, tener la tranquilidad de decir “no”. Ir a la Naturaleza. Dedicarme más a cantar. Los fines de semana, hasta las 14:00, no enciendo el móvil.»

  • «Estar pendiente de muchos detalles “biotrópicos” me estresa. Me estresa el estar pensando continuamente si esto que estoy haciendo es sostenible, es respetuoso con el medio ambiente, con las personas… he dejado de pensar constantemente en esto, y me siento más tranquila. Procuro ser consciente de las cosas que me enfadan. Estoy durmiendo mejor.»

  • «He cumplido a medias el compromiso de acostarme antes, aunque no he llegado a hacerlo en el 50% de los casos. Me comprometí a procurar hacer ejercicio y no lo he cumplido, aunque he procurado ir andando a muchos sitios, por muy lejos que estuvieran.»

  • «Empezar las mañanas con 15 minutos de respiración, ayuda a centrarme el hacer un gesto, encender una vela en mi caso. Hacer la cama agradeciendo. Caminar con consciencia de dónde estoy, de lo que estoy a mi alrededor, me ayuda a disfrutar más el paseo. Sobre ritmo de vida, me lo he tomado más a nivel mental, no pensar en lo de después, estar más en el aquí y ahora. No ofrecerme a todo, a todas las propuestas que surjan. Saber parar.»

  • «Me ha ayudado a llevar este mes el pensar que más personas estaban en lo mismo. Tomo la decisión de no mirar tanto el guasap; muchos no los leo, no los abro, ni los vídeos, ni las imágenes me las descargo para verlas. En esto me parece, aunque no lo hago sólo por eso, que puedo ser ejemplo para mis hijos. Me he apuntado a yoga, un ejercicio que me ayuda; ya antes hacía estiramientos en casa. Hemos decidido no viajar todos los fines de semana sino uno sí y otro no; bajar el ritmo en este sentido. Antes de dormir, en la cama, recordar el día vivido, de atrás adelante, empezando por el más reciente. Aunque tenemos televisión en casa, no la vemos nadie de la familia (ni los hijos). Leemos más.»

  • «Ser consciente de las cosas que vivo, qué ocurre; estar más en el aquí y en el ahora. No juzgar, no exigir a los otros; simplemente preocuparme de yo hacer las cosas lo mejor posible. Hacer yoga, ir a la piscina; el ejercicio físico es importante.»

  • «Intento ser realista con el tiempo que tengo, hacer propuestas realistas según las circunstancias de cada uno. Cuando quiero poner orden, lo primero que sale es el desorden.»

  • «Hacer las cosas sin tensión; tenía un trabajo de mucha tensión; me jubilo, pero continúa la tensión. Hacer las cosas con atención destensa. Antes de dormir, agradecer, eso me calma y me ayuda a dormir mejor. Procuro trabajar mucho el agradecimiento.»

  • «El ritmo de vida es una cuestión interna, depende mucho de la actitud con la que se vaya por la vida; puede ser que uno pase una temporada regular, y, sin pasar nada, y haciendo lo mismo, de repente, la actitud de cómo se camina por la vida cambia, y las cosas mejoran, uno se siente mejor, incluso todo alrededor mejora y parece ir mejor. Un carácter calmado ayuda, obviamente, a llevar un ritmo de vida más saludable, más tranquilo.»

En resumen, trabajarnos juntos durante este mes nuestro ritmo de vida nos ha ayudado a ser más conscientes y dar aquellos pasos que cada uno puede dar. ¡Gracias a todos!

Algunos libros que se han leído este mes con estrategias para facilitar el trabajo elegido:

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